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Full text of "Otro nudo gordiano : comedia en un acto, original y en prosa"

8 O 5' 2 



EL TEATRO. 



DE OBRAS DRAMÁTICAS Y LÍRICAS. 



-CXS=«í!>^-»^ 



OTRO JUDO GORDIANO 

COMEDIA EN UN ACTO 

original y en prosa. 



BARCELONA. 

Imprenta de l\ V. É II. db GASPAR, cbrv\otks,— 3, 
I86G. 



1 



Digitized by the Internet Archive 

in 2012 with funding from 

University of North Carolina at Chape I Hil 



http://archive.org/details/otronudogordiano2517guer 



OTRO NUDO GORDIANO. 

COMEDIA EN UN ACTO 

original y en prosa, 

por 

DON FERNANDO GUERRA. 

Representada con aplauso en Barcelona. 



BARCELONA. 

Establ acimiento tipográfico de la Viuda é Hijos de Gaspat, Cerrantes, 3. 
1866. 



A. 



VALERIO PBJALS 1 GA8ANOVAS. 



Fernando txuerra. 



PERSONAJES. 

Faustina de Mendoza. . . D. 

Juliana » 

El marqués de Vega florida. D. 

Enrique » 

D. Facundo Bombardin. . » 

Bruno. » 



AGTORES. 

Carlota Amigó. 
Luisa Valero. 
Antonio Dalmasses, 
Juan Abella. 
Pedro Hidalgo. 
Antonio Amigó. 



La escena pasa en una casa de campo del Marqués? 
inmediata á Sevilla. 



La propiedad de esta obra pertenece á su autor , y nadie podrá 
sin su permiso reimprimirla ni representarla en España y sus pose- 
siones, ni en los países con que baya ó se celebren en adelante con- 
tratos internacionales, reservándose el autor el derecho de tra- 
ducción. 

Los comisionados de la Galería dramática y lírica titulada El 
Tbatro, son los esclusivos encargados de la venta de ejemplares y 
del cobro de derechos de representación en todos los puntos. 

Queda heeho el depósito que marca l¿¡ ley. 



ACTO ÚNICO. 



Sala elegantemente amueblada al gusto del día. 
Puerta al foro y á la izquierda del actor: balcón 
á la derecha. A la izquierda en primer término 
velador con recado de escribir, periódicos y li- 
bros : consolas con adornos, butacas, colgadu- 
ras, etc. 



ESCENA PRIMERA. 

Aparece bruno y ápoeo sale d. facundo foro derecha. 

Bruno. Gracias á Dios, ya tengo arreglada la sala 
para cuando salga señor marqués. Capri- 
cho es de mi señor, vivir en esta casa de 
campo tan cerca de Sevilla y no saludar sus 
calles sino de año á año. Envidio la suerte 
de mi señorito: aquel si que lo entiende. 
Con el pretesto de acabar de perfeccionarse 
en las lenguas francesa e inglesa, pasa una 
vida de príncipe en la mas deliciosa pobla- 
ción de España. Pero siento ruido: ¿quién 
llega?... 

Fac. El señor marqués de Vesa florida, está vi- 
sible? 



668591 



Bruno. 
Eac. 



Bruno. Me 

Fac. 

Bruno. 

Fac. 
Bruno. 



Fac. 
Bruno. 

Fac. 

Bruno. 

Fac, 



Krono. 

Fac. 
©runo. 



Fac. 



Bruno. 



En este momento acaba de abandonar el 
lecho; pero pasaré recado, si gusta. 
Bien ; dígale V. que un caballero proce- 
dente de Sevilla , tiene que hablarle de 
un negocio importante... pero muy impor- 
tante. 

pone V. en cuidado; será quizá concer- 
niente á mi señorito?... 
Precisamente. 

¡Ay Dios mió! Le ha sucedido alguna des- 
gracia?... Dígame V. señor... 
Y la mayor que puede detener el curso de 
la vida de un nombre. 
Sáqueme V. de esta cruel incertidumbre, 
dígame por todos los santos del cielo que 
ha sido de él? 
Sigue sin novedad. 
Pues, y esa desgracia...? 
Esa desgracia , no ataca física, sino moral- 
mente á la persona de mi amigo Enrique. 
Eh? qué quiere V. decir?... 
Qué está bueno, sano, gordo, fresco y co- 
lorado; pero que ha cometido la mayor bar- 
baridad que se le pudiera ocurrir: que ha 
unido su suerte, su nombre y su fortuna, á 
uno de esos anzuelos que Dios puso en el 
mundo para pescar á los mancebos imber- 
bes... 

Cómo? conque es decir...? 
Qué se ha casado . 
Casado!... Casado!... Imposible ! sin pedir 

permiso al señor marqués su padre, sin 

pero eso no puede ser no puede ser 

Yoy á buscar á mi amo y hacerle sabedor 
de... 

De ningún modo: necesito prevenirle poco 
á poco , antes de darle la cruel noticia, 
para lo cual es necesario que yo le vea al 
momento , pues dentro de dos ó tres ho- 
ras deben llegar su hijo y su nuera. 
Ay Dios mió! cómo se vá aponer cuando lo 



Fac. 



Bruno. 

Fac. 

Bruno. 



sepa! y el que por nada se acalora y toma 
el cielo con las manos... 
Oh! yo le prevendré de manera que no lo 
sienta tanto, y estoy por decir, que casi lo- 
graré dejarlos reconciliados en el dia de 
hoy. 

Mucho lo dudo. 
Veremos; pásele V. recado. 
Voy al momento. (Vase por la puerta de la 
izquierda.) 



ESCENA II. 

D. FACUNDO SOlo. 

Vamos á ver que tal desempeño el cargo de 
enviado estraordinario de Enrique de Vega- 
florida cerca de la persona de su padre el 
señor Marqués. Creo salir bien del trance, 
aunque es algo intrincado, y creo asi mis- 
mo que podré decir á mi amigo; ven cor- 
riendo, que la paternal bendición te espera. 
Tratemos de buscar recursos para ir prepa- 
rando al Marqués hasta el momento de dar- 
le la fatal noticia. Pero él viene, si no me 
engaño... Si, él debe ser. Aqui de mi inge- 
nio. 



ESCENA XIII. 

Dicho, el marqués y bruno. 

Marq. Caballero, tengo el honor... 

Fac. El honor es mió de llegar á conocer al señor 

Marqués. 
Marq. Mil gracias, mas con permiso de V. Bruno, 

vé á ver si me han traido esas cartas que 

espero con tanta impaciencia. 
Bruno. Bien, señor. (Vase por el foro.) 
Marq. Estoy á sus órdenes. ¿En qué puedo servirle? 
Fac. Siento infinito ser portador de una triste 



=*# = 
nueva. 

Marq. ¿Cómo? 

Fac. Tengo la satisfacción de contarme en el nú- 
mero de los amigos de su señor hijo de V.,. 
el cual... 

Marq. Qué? le ha sucedido algo? hable V. caballe- 
ro, no se detenga... 

Pac. Su hijo de V... (Busquemos un medio indi- 
recto de hacerle saber la fatal nueva.) 

Marq. Qué?... 

Fac. (Ya le encontré.) Se ha casado. 

Marq, ¿Cómo...? Casado?... Hombre, V. está loco? 

Fac. No, sino muy cuerdo. 

Marq. Pero eso es imposible. 

Fac. No lo es. Hace quince dias que se ha 'verifi- 
cado su casamiento... 

Marq. ¿Y con quién? 

Fac Con una mujer... 

Marq. Por fuerza! no habia de se r con ur hombre.. 

Fac Pero que mujer!.... 

Marq. Fea? 

Fac Fea. 

Marq. Pobre? / 

Fac Asi, asi... 

Marq. Joven? 

Fac Mas podia serlo; pero no lo es mucho; tie- 
ne.., ¡no se horripile Y.!... tiene 45 años!... 

Marq. Misericordia ! Jesucristo ! nueve lustros... 
y él apenas cuenta cinco ! Pero eso no 
puede ser! A V. le deben haber engañadol 
mi hijo casarse sin pedirme el consenti- 
miento para ello!... Enrique enlazarse con 
una antigüedad... tan antigua!... 

Fac No lo sabe V. bien... Es una palurda sin 
principios: digna de... un aparejo... 

Marq. ¿Esto mas? Pero que le ha inducido á ese 
demonio de chico para dar su mano á se- 
mejante ente...? 

Fac Creo que era la patrona de la casa en que 
él habitaba... la cual le ha ido engatuzan- 
do con esa zalamería tan peculiar al bello 



= 9 = 
sexo, y aunque ella ya no pertenece, ni por 
su edad ni por su figura á lo que se llama 
puramente bello, ha sabido enredarle entre 
sus lazos, lo mismo que á un inocente cor- 
derino. 

Marq. Pero ese imbécil, cómo no ha tenido ojos 
para mirarla bien y repeler de sí un pensa- 
miento tan atroz?... 

Fac. Oh! es que ella es mujer de muchas con- 
chas, y maestra en el arte de engañar á los 
mancebos. 

Marq. Pues bien, que se vayan lejos donde yo no 
los vuelva á ver en mi vida: los abandono, 
y solo deseo no ir su nombre mientras 
viva. 

Fac. Si precisamente deben llegar hoy mismo á 
echarse á sus pies de V.... y á pedirle per- 
don... 

Marq. ¿ Aqui ? pues alabo la desvergüenza! eso 
quisiera ver para... En cuanto se me pre- 
senten los echo por un balcón... No solo 
por haber elegido á una mujer vieja y fea, 
sino por casarse sin mi permiso, cuando 
sabia que le estaba arreglando una magní- 
fica boda con su prima la Vizcondeza de la 
Salud... 

Fac. (Malo!) 

Marq. Joven, y hermosa cual ninguna, y que ade- 
más de su belleza posee un rico patrimonio, 
casas de campo, magníficos olivares y mu- 
cho bosque... 

Fac. ¿ Conque mucho bosque, casas, y un rico 
patrimonio, eh ? pues entonces no hay nada 
perdido ; me sacrificaré por mi amigo , en 
atención al gran cariño que le profeso, y 
daré mi mano á la bella Yizcondesita... no 
puedo hacer mas. 

Marq. Yo lo creo! solamente hay un mal..... y es 
que mi sobrina tiene un gusto muy difícil, 
y probablemente no seria V. de su agrado. 

Fac. Y por qué no? 



= 10 ít= 

Makq. Porque quiere para su esposo un buen 
mozo. 

Fac. Y acaso yo no lo soy ? 

Marq. Rico... 

Fac. Soy propietario y mis rentas ascienden á 
seis mil duros. 

Marq. Joven... 

Fac. Treinta años cuento ; (y diez mas que no 
nombro por haberlos pasado conjugando 
verbos en todas lenguas.) 

Makq. Y título... 

Fac. Eso si que no tengo; pero en su lugar mi 
nombre es bien rimbombante y estrepito- 
so... Facundo Bombardin... nombre que 
bien puede suplir un vizcondado ó... 

Marq. Dejemos eso y... Pero quien viene ? 

ESCENA IV. 
Dichos y rruno. 

Marq. ¿ Qué es eso, Bruno ? 

Bruno. Señor... acaban de apearse á la puerta de 
casa. 

Marq. ¿ Quién ? 

Bruno. El señorito Enrique, y una señora... bas- 
tante mayor que le acompaña... 

Marq. ¿Cómo?... y tienen atrevimiento para... 
(Furioso.) 

Bruno. Mi señorito parece que temía presentarse 
ante V.; pero ella , que se conoce ha de 
ser muy viva, le animaba y le deeia, suba- 
mos pronto, ¿ pues qué, el viejo se come á 
la gente cruda ? 

Marq. ¡ Dios de los ejércitos !... 

Jul. (Dentro.) ¿ Por dónde anda mi padre ? 

Bruno. Señor, ya están aquí. 

Marq. En los infiernos estañan mejor... 



= II = 

ESCENA V. 

Dichos d. enríque y juliana con buena ropa, pero muy 
mal puesta, trayéndole por fuerza del brazo. 

Jül | Ola ! A la par de Dios... ¿ Es V. mi padre ? 
qué gusto ! venga un abrazo... 

Marq. Atrás... Y tú, infame... 

Enr. Padre, perdone V. un... 

Marq. Huye de mi presencia, si no quieres que te 
estrangule entre mis manos... 

Jül. ¿ Qué quié dicir eso ? Es este el güen reci- 
bimiento que me digiste habia de tener ? 
porqué se pone tan fosGO ese tio ?... 

Marq. Pues no me llama tio esa... esfinge, con- 
temporánea de Carlos IV... 

Fac. Oh ! es una gran insolencia !... (Al Marq.) 

Marq. No sé como tienes el atrevimiento de pre- 
sentarte á mis ojos... ¡ mal hijo ! mal espa- 
ñol ! y es eso tu mujer ! tu legítima consor- 
te ! y no te se ha caido la cara de vergüen- 
za al dar tu mano á semejante mole , á ese 
castillo derruido por los franceses ? 

Enr. Padre, yo... , 

Marq. Huye, escóndete donde nadie te vea, y ocul- 
ta sobre todo ese cetáceo en el rincón mas 
profundo de la tierra : que yo no os vuelva 
á ver en los días de mi vida; os abandono... 
y os execro, y os abomino, y... (Furioso.) 

Fac. Duro, duro en ellos... 

Enr. (Hombre ! ese el modo de apaciguarle!...) 
(Aparte á Facundo.) 

Fac. (Déjale que se desahogue ahora cuanto 
quiera, que después de la tempestad viene 
la calma.) 

Maro. Me habéis oido ? lejos de mi... 

Jül. Sabe Y. que ya se me van atufando las na- 
rices con tanto insulto y tanto aquel ? 

E>q. Vamos, Juliana, calla, y reflexiona que es 
mi 'iadre. 



= 12 = 

Jui. Qué padre ni que agüelo? pues qué , por- 
que sea tu padre, ha de tener derecho pá 
ponerme como un trapo ? Mas valiera que 
usted se mírase sus faltas, que tieé mas 
que una pelota y dejase á los demás drento 
de su camisa. 

Maro. ¡ Jesús ! qué palabras ! misericordia ! 

Enr. Vamos, calla y reflexiona... (A Juliana.) 

Eac. i Vé V. que insolencia 1 (Al Marqués.) 

Jtjl. No quiero callar ni reflexionar. 

Marq. Vayase V. de mi casa, pronto. (A Juliana.) 
• Jul. Me iré si quiero. Yo soy la parien'a de su 
hijo, que es el heredero , y tengo derecho 
pá entrar en casa del suegro. 

Marq. Pues yo también tengo el de ponerla á us- 
ted en medio de la calle. 

Eac. Bien, bien. (Al marqués .) 

Jul. Es que V. se guardará muy bien. (Ponién- 
dose enjarras.) 

Marq. Cómo ! me amenaza ! qué insolencia 1 

Jul. ¿ Y que cree V. ? que el venir aquí ha sido 
pá pedirle á V. algo ? No señor ; s pa us- 
té que yo también tengo muy güeñas pelu- 
conas y ni mi mario ni yo, necesitamos un 
maravedí de V... 

Marq. Me alegro mucho, porque tampoco os le da- 
ría... 

Jul. Sepa V. que yo también soy propietaria. 

Marq. Mejor. 

Jul. Y tengo viñas y olivares... 

Marq. Lo celebro. 

Jul. Y majuelos, y naranjos, y limoneros... 

Marq, Bien. 

Jul. Y cuatro casas en Chichana, y dos en Se- 
villa... y mas de mil cabezas de ganado la- 
nar... 

Marq. Magnífico ! con eso no os hago yo falta pa- 
ra nada. 

Jul - No señor; panáausolutamente... y si hemos 
venio hoy á verle á V. esa cara de vinagre... 

Marq. i Cómo se entiende !.. 



= J3=- 

Enr. ¡ Vamos , Juliana !... 

Faü. Esto no se puedo tolerar ; y no la echa V. 
por la escalera? (Áp. al Marqués.) 

Jül. No señor , no ha sio por gusto mió ; sino 
que Enrique ha querio ver si le perdonaba 
/ V... no sé que cosa... que no me ha querio 
decir... y por eso hemos tenido lugar de 
vernos... que si nó . maldita la gana que 
tenía yo de conocerle á V. ¿ Lo entiende? 

Marq. (No sé como tengo tanta paciencia y no la 
cojo , y la...) 

Jul. Pero desde ahora nos vamos , y le abando- 
namos á V. pá siempre... 

Marq. Ya debíais estar fuera hace media hora. 

Jül. Y V. lo llorará... si señor... porque Y. pier- 
de mas que nosotros... yo hubiera sio el 
báculo de su vejez... 

Marq. Usted ? pues si lo necesita mas que yo... 

Jül. Yo? ya quisieáa Y. paecerse á la suela de 
mis zapatos... 

Marq. Hombre ! hombre I.. esto ya no se puede 
aguantar... A ver, pronto , fuera , fuera de 
aqui... 

Jül. Ya nos vamos... ya nos vamos... hasta nun- 
ca. (Llevándose por fuerza á Enrique.) 

Marq. Idos con mil diablos. 

(Vanse Enrique y Juliana por el foro.) 

Fac. Voy á verles subir al coche , y vendré á 
participarle á Y. la noticia de su marcha. 
(Vase por el foro.) , 

ESCENA VI. 

EL MARQUÉS , luego BRUNO. 

Marq. Si , que se vayan y no vuelvan. Dios mió! 
eso no es muger ; eso es una furia que se ha 
escapado del negro abismo. ¡Y mi hijo , mi 
imbécil hijo, se ha sacrificado en las malé- 
ficas aras de ese monsrruo !.. Y es que si me 
descuido (Mudando de tono.) me saca los 



= 14 = _ 
ojos !.. con lal furia me interpelaba !. — 
Oh !.. esa muger no acabará en bien !.. se 
lo vaticino! El mejor (lia que me la encuen- 
tre á tiro , la... 

Bruno. Señor ? 

Marq. ¿ Qué es eso ? vuelve esa fiera ? 

Bruno. No señor. 

Marq. Pues que quieres ? 

Bruno. Entregarle á V. las cartas y periódicos que 
Julián acaba de traer de Sevilla. 

Marq. Dame : con eso me distraeré un poco y ha- 
ré por olvidar el mal rato que he pasado. 
( Vase Bruno. Mira las cartas.) Esta es de mi 
sobrina. Veamos que dice. «Querido tio ; 
mucho placer he recibido al saber que tra- 
ta V. de darme por esposo á mi primo En- 
rique :» Vean ustedes... y qué le contesto 
yo á esa pobre muchacha ?.. Qué le digo ? 
Ese bribón ha destruido todo mi plan. Siga- 
mos leyendo... ¿ De quién es esta carta? 
(Tomando otra.) No conozco la letra... A ver 
la firma ?.. Silverio Cuesta... No sé quien 
puede ser... Veamos. «Señor Marqués: su hi- 
jo de V. es un infame...» Qué!., «un infame, 
que valiéndose de mil astucias, ha sabido 
sorprender el corazón de mi malvada mu- 
ger , la cual se ha fugado con él hace tres 
dias : sé que quieren hacer creer que están 
casados...» ¡ Cómo !.. «pero es una mentira 
grosera , pues su legitimo esposo soy yo.» 
¡ Cielos ! «Postada. Voy tras ellos , y en 
cuanto los halle , mi venganza será terri- 
ble para el vil raptor y para la infiel espo- 
sa.» — Hé aquí metido en otro lio á ese 
perverso hijo , que me ha de quitar la vida 
á disgustos... pero al fin , del mal el me- 
nos , puesto que no está casado con aquella 
furia de Satanás... ¿Que medio hallaría yo 
para arreglar este asunto ? Si acaso don 
Facundo... Si... nadie mejor que él puede... 
Bruno . Bruno!... (Llamando.) 



15 = 



ESCENA VII. 



DICHO y BRUNO. 



Bruno. 
Marq. 



Bruno. 



Marq. 

Bruno. 

Marq. 

Bruno. 

Marq! 

Bruno. 

Marq. 

Bruno. 



Señor? 

Di á Julián que monte á caballo y salga al 
momento en busca de don Facundo , ese 
caballero que ha venido antes que mi hijo 
y marchó con él. 

Bien , Señor... — Ah ! me olvidaba... acaba 
de llegar una joven que pide hablar al mo- 
mento con V. 

Una joven... ¿No sabes quien es? 
No señor. 

No ha dicho su nombre? 
No le ha dicho. 

(Si será otro nuevo embolismo de mi señor 
hijo?,) Dila que pase. 
Bien , señor. 

Y que marche Julián al momento. 
Bien está.-- -Pase V. adelante , señorita. 
( Vas e por el foro.) 



ESCENA VIII. 



El MARQUES y FAUSTINA , foro. 



Faust. 

Marq. 

Famst. 
Marq. 



Faust. 



Mabq. 



El señor Marques de Yegaflorida? 
(Con timidez.) 

Yo soy. Entre V. señorita , y tome Y. 
asiento. (Con mal modo.) 

Señor... 

Dispénseme Y. pero estoy de un humor fa- 
tal, (Con amabilidad.) y he faltado sin pen- 
sar á... 

No hay mal en eso , pero creí serle á V. mo- 
lesta , y me retiraba... 
De ninguna manera... ¡Interesante joven \) 
Siéntese V.'y diga en que puedo servirla... 



= 16 = 

Faust. Ah ! señor !.. (Siéntase. Pausa.) 

Maro/ Vamos, prosiga V... 

Faust. Soy muy desgraciada !... 

Marq. V. señorita !.. Imposible !.. 

Faust. Si señor ! muy infeliz !.. y al saber el obje- 
to de mi visita , no podrá V. menos de dar- 
me la razón... 

Mart. Veamos... 

Faust. Tiene V. un hijo... 

Marq. No lo dige? ... (Pegando un salto en la silla.) 
No aseguré que vendría á poner de mani- 
fiesto alguna otra hazaña de ese perverso7 
¿Y que ha hecho? se habrá atrevido tal vez.. 

Faust. Oh ! no ! ha sido para mi el mas respetuoso 
de todos los hombres ! pero he sabido que 
me engañaba... que me vendía... 

Marq. Cómo? 

Faust. Voy á hacerle á V. participe de mi desgra- 
cia. Mi nombre es Faustina de Mendoza. 
Yo habitaba en Sevilla una modesta ca- 
sa , donde lloraba la pérdida de mis que- 
ridos padres , en compañía de mi nodriza, 
virtuosa señora , que ha sido para mi una 
segunda madre : nunca los que me dieron 
el ser hubieran sentido su hora postrera, si 
hubiesen podido conocer el cariño que me 
habia de profesar mi aya. (Llorando.) 

Marq. Vamos , hija mia ; no se apesadumbre V... 
procure olvidar tan dolorosa pérdida , y dí- 
game como conoció á mi hijo... 

Faust. Ah , señor ! de la manera mas noble... Una 
noche venía de visitar la última morada de 
mis padres , con las lágrimas en los ojos, y 
el dolor en el corazón. Al atravesar una 
angosta y solitaria calle , noté que un hom- 
bre me seguía ; apresuré el paso , para lle- 
gar mas pronto á mi casa , y vi con horror 
que se me adelantó aquel infame , y me im- 
pidió continuar mi camino ; entonces me 
hizo indignas proposiciones que yo rechacé 
con desprecio ; mas él ofendido me asió con 



furia de un brazo... y no sé lo que hubiera 
sido de mi , sin el ausilio de un generoso 
joven que pasando casualmente y viéndome 
ser objeto de la crueldad de aquel perver- 
so , se arrojó sobre él , haciéndole empren- 
der una vergonzosa fuga. 

Marq. Y ese joven?.. 

Faüst. Es Enrique... 

Marq. Bien. (Con satisfacción y mudando de tono.) 
¿Y luego? 

Faüst. Después me dijo : «Señorita , pues he teni- 
do la dicha de servirla ; permita Y. que la 
acompañe- hasta su casa , donde recobrará 
del todo la tranquilidad...» Yo le di las gra- 
cias , y acepté... 

Marq. ¿ Y cómo su aya de Y. la dejaba salir sola, 
teniéndola tan gran cariño? 

Faüst. Mi aya estaba enferma , y no podia acom- 
pañarme... y aquel dia estrañando mi tar- 
danza , á pesar de su mal, salió á buscarme 
esto la hizo recaer de tal modo , que su vi- 
da estuvo en peligro , y temí quedarme en- 
teramente sola en el mundo. 

Marq. Pero y mi hijo?. 

Faüst. Vino después con frecuencia á mi casa, pa- 
ra ver á mi aya , y... 

Marq. ¿Alaya,eh?.. {Con malicia.) 

Faüst. Si señor : solia venir todas las tardes y me 
hacia compañía á la cabecera de su lecho, 
donde nos entreteníamos en leer algunas 
obras para alegrar su tristeza. Yá un dia 
Enrique se atrevió á decirme que... 

Marq. Ya , ya... Vamos , adelante. 

Faust. Queme amaba... y yo... la verdad... no me 
hallé con fuerzas para quitarle las esperan- 
zas de verse correspondido... 

Marq. Eso es muy justo... En mis tiempos se usaba 
esa misma táctica... ¡Y luego dicen que el 
siglo progresa!...— Pero continúe V.. que 
temo un desenlace terrible... 



Faust. Hacía un mes que me había declarado sií 
amor, cuando una tarde me pidió permiso 
para hablar á mi aya con la intención de 
pedirle mi mano. Entonces yo le hice pre- 
sente la diferencia de cuna : le dige , tú... 
¡Ahí... (Deteniéndose ruborizada.) V. es... 

Marq. ¡ Ola ! tú...— Nada, nada, adelante... 

Faust. Usted es hijo-de un marqués y heredero de 
su nombre ; yo no soy mas que la hija de 
un honrado y valiente capitán , que murió 
dejándome un triste porvenir. 

Marq. ¿ Y cómo V. sabiendo que era hijo de un tí- 
tulo, admitió su amor? 

Faust. j Ay ! Señor ! al corazón no se manda, y la 
generosa acción por que le conocí, se ha- 
bía grabado en mi alma para no borrarse 
jamás. 

Marq. Demonio de acción !. .. ¡Y después ? 

Faust. Enrique me dijo : no temas , amada mia ; 
mi padre es tan bueno y me quiere tanto , 
que no dudará en darnos su consentimien- 
to, cuando sepa que esta unión hará mi fe- 
licidad. 

Marq. No dudará, no dudará... Eso fué mucho de- 
cir... (Ya se vé, como siempre ha hecho lo 
que ha querido de mí...) Pero vamos, acabe 
usted. 

Faust. Aquel dia se despidió de mí lleno de alegría 
después de hablar al aya. Hasta aquí llegó 
mi dicha ; al dia siguiente le esperé : tres 
dias mas he pasado aguardando el momento 
de su llegada, y en vano, en vano : no le he 
vuelto á ver. Ayer supe que mi desgracia 
era completa, que su amor era mentido ; 
que solo había querido burlarse de mí. 

Marq. ¿ Pues cómo ? Sabe V .. (Con interés.) 

Faust. Sé que ha robado á una mujer casada ; que 
su marido busca á Enrique para saciar 
en él su venganza. Yo he venido á par- 
ticiparle á Y. esta noticia ; á que ponga 
de su parte cuantos medios sean posibles 



Marq. 
Faüst. 



Marr. 



Faüst. 



Marq. 



Faüst. 
Marq. 



= 19 = 
para salvar á su hijo y hacer que esa mujer 
vuelva con su marido : yo volveré en cuan- 
to él esté en seguridad á llorar mi desenga- 
ño y su olvido en los brazos de mi nodriza, 
y nunca más pensaré en él. 
Eso no es posible. 

Si señor, solo le pido á V. que me perdone 
el haberme figurado que podia ser esposa 
de su hijo, y que me dé su venia para re- 
tirarme... 

No, de ninguna manera consiento que sal- 
ga Y. de mi casa, sin que antes vea á mi in- 
digno hijo, y le haga pedir perdón á esos 
pies de su engaño y su falsía. 
Oh 1 no, no podria verle : no tendría valor 
para soportar su presencia; me acordaría 
de su ingratitud, y le odiaría tanto como le 
he amado. 

Bien lo merece. Pero yo quiero que V. le 
vea y puede ser que encuentre algún medio 
para que se arregle todo... 
(Oh lisonjera esperanza 1...) Mas... 
Nada, nada ; lo dicho : todo se arreglará. — 
Bruno ? (Llamando.) 



ESCENA IX. 



Dichos y bruno. 



Bruno . 
Marq. 



Faüst. 



Marq. 
Bruno. 



Señor ? 

Conduce á mi habitación á esta señorita y 
obedece cuanto te ordene. -Tenga Y. la bon. 
dad de esperarme allí, que yo iré á buscarla 
dentro de un rato y la diré lo que haya po- 
dido alcanzar con respecto á mi bendito 
hijo. 

Esperaré á V. con impaciencia. Lo que le 
suplico es que no se muestre rigoroso con 
él... 

Si, que no lo merece por cierto. 
Señor, ahí está don Facundo. 



= 20 = 

Marq. Ah ! bien!... Pase V. y espéreme. Pronto 
iré á verla. (Vanse Bruno y Faustim.) 

ESCENA X 

EL MARQUÉS ¡J DON FACUNDO. 

Marq. Mucho me gusta esta joven por lo candoro- 
sa y modosita que és... ¡ Cuánto mejor seria 
que mi hijo hubiera empleado su galantería 
con ella, que no con la contemporánea de 
Carlos III... Mas aquí llega don Facundo... 
¿ Qué hay de nuevo ? 

Fac. Cosas grandes. 

Marq. Mas desgracias ? 

Fac. Más. 

Marq. Ay Dios mió ! . .. ¿ Y quién es motor de ellas? 
Enrique quizás ? 

Fac. El mismo. 

Marq. Y que nueva locura ha cometido ese hijo 
del mismo Satanás ? 

Fac. La peor que se le pudiera ocurrir; pero aun 
es tiempo de evitarla. 

Marq ¿ Y cuál es ? 

Fac. Que el muy loco, desesperado al ver la bar- 
baridad que habia cometido en... pero no sé 
si debo decírselo á V., porque... 

Marq. Si señor, diga V. lo que sea .. 

Fac. Es que... 

Marq. Nada, nada ; adelante... 

Fac. Pues sepa V. que aquella mujer que lo 
acompañaba... no es su esposa... 

Marq. Lo sé... y sé también que el legítimo propie- 
tario de aquella mole anda buscándola, co- 
mo así mismo á Enrique, para vengar en 
ellos su honor ultrajado... 

Fac. Justamente ; pero ahora su hijo de V. reco- 
noce su yerro y se separa de la esfinge ; 
mas desesperado al ver que todo se conjura 
contra él ; el marido ultrajado , la mujer 
abandonada, y el padre villanamente enga- 



= 21 = 
nado, quiere atentar contra su vida, y sino 
hubiese llegado á tiempo de impedirlo, sabe 
Dios... 

Marq. Esto solo me faltaba... ¿Y adonde está 
ahora ? .. 

Fac. Le he podido disuadir de su idea, y le dicho 
que me empeñaría con Y. para alcanzar su 
perdón... el que creo que le concederá, 
pues de lo contrario no respondo de las 
consecuencias... 

Marq. Mi perdón ! nunca !... después de tantas lo- 
curas que no cuente conmigo para nada ; 
que se vaya ; nada le faltará , pero que no 
se vuelva á presentar ante mi vista, porque 
le... ¡Si V. supiera !... aun hay otro nuevo 
enredo... una joven á quien ha dado su pa- 
labra y que ha venido á quejarse de él... 

Fac. Ola ! eso hay ? 

Marq. Si señor... 

Fac. Una joven, eh? Y es bonita? diga V.. .. (Pre- 
cisamente es el género que mas me agrada.) 

Marq. Muy hermosa... pero no le conviene... de 
ninguna panera. Dígale V. que mi últi- 
ma resolución es que ha de dar su mano 
á mi sobrina la vizcondesita : que de no 
cumplir con mi voluntad , renuncie para 
siempre á mi cariño. 

Fac. Pero y si su prima no le ama , como puede 
ser muy bien ? quiere V. que se case con 
ella?... 

Marq. No señor... precisamente he recibido hoy 
una carta suya, en la que me dice admite 
gustosa mi propuesta... 

Fac. (Malo !) 

Marq. Y sobre todo, que yo lo mando y me ha de 
obedecer... ¡Ola! Ola !... pues no faltaba 
otra cosa sino que yo le sirviese de jugue- 
te... Vaya Y. vaya Y... y particípele mi de- 
cisión : dígale V. que espero su respuesta... 

Fac. Voy al momento... Pero no habría ningún 
medio para... 



== 22 =» 
Marq. Ninguno : soy inflexible... 
Fac. Entonces voy á cumplir su encargo de us- 
ted., pero dudo que acepte. ( V. por el foro) 

ESCENA XI. 



EL MARQUES : Ü ¡WCO BRUNO. 

Marq. Yo le haré aceptar por fuerza... ó sino... 
Mas voy á ver á esa joven que me esperará 
impacienté... ¿Y que la digo?... no sé... tra- 
taré de entretenerla con cualquier medio 
hasta que se case Enrique, y luego la seña- 
laré una pensión con que puedan subsistir 
ella y su aya: después veré si encuentro al- 
gún joven que la pueda hacer feliz y la uni- 
ré á él... Si, si, es el medio mejor. (Bruno 
foro.) Di, Bruno, la joven que llevaste á mi 
despacho... 

Bruno. Hace un gran rato que se ha ido. 

Marq. ¿ Cómo ? 

Bruno, Si señor ; subió á un coche que habia á la 
puerta, el cual partió con velocidad ; creo 
haberla oido decir que marchaba á Sevilla. 

Marq. Mil veces mejor ; sin duda ha vuelto á su 
casa ; me alegro, pues es muchacha que me 
- interesó bastante, y por la que hubiera he- 
cho cualquier sacrificio. 

Bruno. Me dijo que volvería después... 

Marq. Siento ruido... mira quien es... 

Bruno. (Subiendo á mirar por el foro.) Señor, la fu- 
ria de antes... 

Marq. Que no entre... cierra las puertas... 

Bruno. Si, ya está aquí... 

Marq. Échala fuera... no quiero verla... 

Bruno. A ver, señora... tenga V. la bondad de sa- 
lir... El señor marqués no está visible... 
(Dirigiéndose adentro.) 



= 23 = 



ESCENA XII. 



Dichos, juliana, disputando con dos lacayos que la im- 
piden la entrada. 



Jul. Paso, dejadme entrar ; aquí ha venio... 

Bruno. Que no se puede... 

Jul. Cómo que no ? ¿ Y quién será bastante á 
detenerme? Fuera fantasmas... (Pega un 
cachete á Bruno.) 

Bruno. Uy ! (Vase foro.) 

Jul. Eso te enseñará á tener educación y no im- 
pedir el paso á una señora como yo !... Ho- 
la I. — Aquí estoy otra vez... 

Marq. ¿ Y qué viene V. á hacer aquí ? 

Jul. Vengo á buscar á Enrique... á mi parien- 
te... 

Marq. ¿ Cómo su pariente ? Y tiene V. atrevimien- 
to de sostener tan grosera mentira? — Lo sé 
todo, señora... lo sé todo. 

Jul. ¿ Y qué es lo que sabe ? 

Marq. Sé que es V. casada ; pero no con mi hijo á 
Dios gracias... 

Jul. ¡ Cielos 1 (Finge sorpresa.) 

Marq. Sino con don Silverio Cuesta, por quien es- 
tá firmada esta carta : léala V. señora, léa- 
la X y avergüéncese de su conducta, de 
la trama que habia armado para cubrir su 
infame acción... 

Jul. Ah ! Dios mió !... (Lee la carta y cae desma- 
yada sobre el marqués.) 

Marq. Qué es esto, cielo divino ! Socorro ! Bruno! 
Bruno !... 

Bruno. Señor ? (Saliendo apresurado.) 

Marq. Ven en mi ausilio !... sosten esta mole... 
(La deja en los brazos de Bruno: este llama y 
salen dos lacayos.) 

Bruno. Antonio ! Ramón ! (Salen.) Un sillón ! Pron- 
to 1 (Lo traen , la coloca en él y dice á los 



== % = 

criados que se vayan.) (Estaba por vengarme 
de la bofetada de antes, depositándola en el 
santo suelo !) Anda, que te sostenga el dia- 
blo... 

Marq. Demonio de mugcr!... ¿qué la hadado? — 
Vé á buscar el cirujano y que la hagan dos 
sangrías... (sueltas...) á ver si se alivia... 

Jul. i Ay !... (Volviendo repentinamente.) 

Bruno. Ya vuelve en sí... 

Marq. (Le hizo efecto la medicina antes de sen- 
tirla.,) 

Jul. Ay Dios mió ! soy perdida ! 

Marq. No tenga V. cuidado, que ya la encontrará 
su marido... 

Jul. Ocúlteme V. de su furia, sálveme V... 

Marq. Yo ? Por ningún estilo... sálvese V. sola; yo 
no tengo nada que ver con V.. ¡Pues no fal- 
taba mas !... V. que hizo el pecado, sufra la 
penitencia. 

Jul. Bien ; puesto que V. me abandona , buscaré 
á Enrique y él me protejerá... 

Marq. Se lo prohibo á V... 

Jul. Nada me importa. 

Marq. Sepa V. que Enrique no la quiere, ni nun- 
ca la ha querido. 

Jul. Ahora mismo voy á buscarle ; le probaré á 
usted que está completamente engañao ; 
sabrá de su boca que nadie sino yo soy 
dueña de su corazón. 

Marq. ¿Todavía se atreve V. á perseguir á mi hi- 
jo, infeliz ? ¿ Y su marido de V.? 

Jul. ¿ Qué mario ? 

Maro. Pues no me pregunta todavía... Su esposo 
de Y., don Silverio Cuesta, que la sigue pa- 
ra vengar su honor ultrajado... 

Jul. Ah ! si... naá me importa... A pesar de él, 
de V... y de cuantos se opongan á mi plan, 
Enrique no me abandonará... 

Marq. Vamos , es mucha impudencia, y mucha... 
Salga V. de mi casa... — Bruno... haz que 
salga esta... mu'ger de aquí... al momento.. 



Bruno. Señora... ya oye V... tenga la bondad... 

(Indicándole la puerta desde lejos.) 
Jül. Si, me voy, me voy... pero volveré, y ha de 
haber en esta casa Tirrios y Troñanos. (Va- 
se por el foro.) 

ESCENA XIII. 

EL MARQUÉS, BRUNO y luego D. FACUNDO. 

Marq. Bruno, sigue á esa fiera, no la pierdas de 
vista, haz que salga de esta casa , y llama 
un piquete de la guardia civil para que la 
siga y no la permita volver más... Corre. 

Bruno. Pero... 

Marq. Nada, nada ; cumple mis órdenes,.. 

Bruno. (Al salir por el foro se vuelve, y dice al mar- 
char:) Señor, aquí viene D. Facundo. 

Marq. Gracias á Dios. El me dirá qué es de Enri- 
que... ¿ Y bien ? que trae V. de nuevo ? 

Fac. Estamos perdidos ! (Alterado.) 

Marq. Ay Dios mió ! (Toda esa escena rapidísima J 

Fac. Digo ; él es el que está perdido !... 

Marq. ¿ Enrique ? 

Fac. El mismo. 

Marq. Pues cómo ? 

Fac. Se vá á batir... 

Marq. ¿ Con quién ? 

Fac. Con el marido de la vieja. 

Marq. Con don Silverio? 

Fac. Con el mismo. 

Marq. Con qué al fin le halló? 

Fac. No ; Enrique es el que ha hallado al 
otro... 

Marq. ¿ Y dónde han ido ? 

Fac. A las delicias á matarse. 

Marq. Puede que aun llegue á tiempo de impedir... 
Bruno ! Bruno ! 

Bruno. Señor ? 

Marq. El coche al momento. 

Bruno. ¿ Y no aviso á la guardia civil ? 

Marq. No ; el coche, corre. 



Bruno. 

Marq. 

Fac. 



Marq. 
Fac. 



Marq. 
Fac. 



Marq. 

Bruno. 

Marq. 

Bruno. 

Marq. 



Fac. 
Marq. 

Fac. 



«= 26 = 
Corro. (Vase por el foro.) 

Pero dígame V. qué motivo? .. 
Verá V. Fui á buscar á Enrique á mi salida 
de aquí, y le participé su orden de enla- 
zarse con suprima, ó renunciar á su cariño 
de V. : él me oyó, y después que hube con- 
cluido ; me dijo ; es imposible acceder al 
deseo de mi bueno y respetable papá, por- 
que mi corazón está encadenado al de una 
joven... 

Si, si, ya sé quien es esa joven... 
Pues bien ; añadió, y puesto que no puedo 
ni obedecer á mi padre, ni cumplir la pala- 
bra que di á mi amada, solo me queda un 
medio... 

¿ Cuál ?... (Con ansiedad.) 
El de dejarme matar por el marido de la 
vieja ; esto diciendo, sale, coge sus pistolas? 
las guarda ; trato de detenerlo, mas imposi- 
ble ; partió con velocidad ; salgo á la calle, 
le sigo, poco menos que á escape... y cuan- 
do lo alcancé, hablaba éon un desconocido; 
llego, y les veo darse las manos , y decir, 
dentro de una hora en el paseo de las deli- 
cias... 

Dentro de una hora ? Aun llegaré á tiem- 
po... Bruno? (Llamando.) 
Manda V. señor Marqués ? (Saliendo.) 
Mi levita, mi bastón, el sombrero... 
Al momento. (Entra y lo saca. Puerta iz- 
quierda.) 

Yo los alcanzaré, y.., no se verificará el 
duelo... yo le daré á ese hombre cuantas 
satisfacciones sean necesarias... Ah ! Us- 
ted me hará el favor de esperar mi vuelta, 
y si acaso se presentase una joven... 
Ola ! Una joven?... 

Si señor ; es muy posible que venga... re- 
cíbala V. y dígala que me espere... 
Y cómo se llama ? para que yo no la equi- 
voque con otra... 



= S7 = 

Marq. Se llama... no recuerdo bien... Ahí si..- 
Faustina .. 

Fac. Faustina!... 

Marq. Si señor .. Faustina de Mendoza... 

Fac. Que escucho ! Ella aqui 1 (Furioso.) 

Marq. ¿ Qué es eso ? 

Fac. (Ahora entro yo.) ¿ Y es esa la joven á quien 
Enrique ha dado palabra de matrimonio ? 

Marq. La misma. 

Fac. Ah ! Con qué es esa? Lo celebro. ¡Vengan- 
za! ya he encontrado al seductor ! Su san- 
gre lavará la mancha que ha impreso en 
tan honrada familia. 

Marq. ¿ Qué es esto ? Tenemos otro nuevo lio? 

Fac. Voy á buscarlo, y me dará la debida satis- 
facción! 

Marq. Cómo ! otro desafio ? Ay ! Pobre Enrique ! 
Pero es imposible ! V... su amigo... 

Fac. Antes que su amigo, soy el tio de mi sobri- 
na... de esa desgraciada, víctima de las 
malébolas miradas de tan ponzoñoso reptil..- 

Marq. Su tio V. ? 

Fac. El mismo ; y como tal , voy á encontrar á 
ese pérfido... 

Marq. (Todo se conjura contra él...) Justo castigo 
de sus locuras ! No, no, espere V.; todo se 
arreglará, yo lo prometo. 

Fac. ¿ Y que arreglo cabe en una situación tan 
tremebunda ? 

Marq. Ya le encontraremos. 

Fac. Solo hay uno para que yo desista de mi 
venganza. 

Marq. ¿Cuál? 

Fac. El cumplimiento de la palabra dada. 

Marq. ¿ Cómo ? 

Fac. El matrimonio entre mi sobrina v su hijo 
deV. 

Marq. Imposible!... 

Fac. De otra manera... muerte.. . eslerminio, de. 
solacion! (Furioso paseando rápidamente.) 

Marq. ¡ Jesucristo ! 



Fac. Con su sangre lavaré la.afrenta que ha he- 
cho á mi sobrina 1 

Maro.. ¡ Por Dios !... (Tratando de calmarse.) 

Fac. Con su vida pagará las lágrimas que der- 
rame la infeliz !... 

Marq. Escuche V.l... 

Fac. Voy á buscarlo, voy á... 

Marq. Deténgase V.l... 

Fac. Imposible !... soy un león... Brrrm !..-. {Tri- 
nando de rabia.) 



ESCENA XIV. 

bruno y Dichos. 

Bruno. Señor ! señor 1 Acaba de llegar la joven que 
estuvo antes, y desea verá V. al momento. 

Fac. i Ella!... 

Marq. No puedo verla ahora... 

Fac. Yo si !... Qué pase. (Dirigiéndose al foro.) 

Marq. Qué pase?... 

Fac. También sufrirá mi justa cólera !... 

Marq. j Cómo ! 

Bruno. Aquí viene 1 

Marq. Detenía, detenía !... 

Bruno. Imposible ! ya está aquí ! 

ESCENA XV. 

Dichos y FAUSTINA. 

Fac. i Desventurada 1 (Con voz terrible yendo ha- 
cia ella.) 

Faust. i Cielos ! mi tio 1 

Marq. Qué va V. á hacer ? 

Fac. Cómo te atreves á entrar en esta casa? 
Vienes en busca del infame que te ha aban- 
donado ? Yo le espero también... para ven- 
garte atravesándole los hígados... 

Faust. Ah ! señor ! Compasión ! 

Fac. La pides en vano ; has de saber que si el 
hijo es malvado, el padre lo es más, puesto 



Marq. 
Faüst. 



Marq. 
Faust. 

Fac. 

Marq. 
Fac. 

Faust. 
Fac. 

Marq. 



Fac. 
Faust. 



Marq. 

Faust. 



Marq. 
Faust. 

Marq. 



= 29 = 
que se niega á una justísima reparación. 
Hombre... yo... 

Cómo ! es posible ! me habrá engañado mi 
esperanza ? serian mentidas las dulces pa- 
labras que me dirigió V. hace poco en este 
mismo sitio ? 
No, pero... 

Será V. tan cruel que se oponga á nuestra 
felicidad ? 

Oh ! si, lo será porque tiene un corazón de 
piedra berroqueña. (Creciendo en ira.) 
Señor D. Facundo!... 

Un alma de hierro, de bronce... (Alzando 
cada vez mas la voz.) 
Pero, tio... 

Un pecho de encina, de ébano, de roble, de 
caoba, de alcornoque.. 
Basta, basta ya! Mi paciencia se apura! Es- 
to es demasiado! y no creo que tenga V. 
motivo para acriminarme y juzgarme duro, 
cuando he tolerado esa sarta de dicterios que 
me ha dirigido. 
Yol- 
Dispénsele V. señor; el cariño que me pro- 
fesa ha sido causa de su indignación, y pa- 
ra no dar lugar á que se repita una escena 
tan sensible para todos, le dejamos á usted. 
Adiós señor; al abandonar esta casa, solo 
pido al cielo le de á V. tanta ventura como 
á mí me niega. 
Pero... 

Vuelvo á mi pobre, mas honrada casa, con 
la muerte en el corazón; pero el recuerdo 
de mi amado padre me dará valor y fé para 
soportar mis desgracias. 
Su padre de v '. ¿Quién era? 
D. Fernando de Mendoza, capitán que murió 
en el campo del honor,defendiendo á su patria 
¡Cómo! es V. la hija del valiente Mendoza, 
que sacó á su bravo general de entre las ba- 
yonetas del enemigo?... 



Faüst. 
Fac. 

MÁRQ. 

Los DOS 
Marq. 



Faüst. 



Marq. 



= 30 = 
Si señor. 

Sabe V. ese heroico rasgo? 
Cómo lo he de ignorar si ese general era mi 
hermano? 
¡Cielos! 

Si, hija mia, si; admite este título desde hoy, 
pues nadie mas que tú lo será. Mi hermano 
quedó en deuda con tu padre... permíteme 
pagarla en su nombre. 
Ah! yo soy la que no sabe como pagar á V. 
tanta bondad. (Arrodillándose.) 
En mis brazos. (Alzándola y abrazándola.) 



ESCENA XVI. 



Dichos y ENRIQUE. 

Enr. Será cierto lo que he oido? V. consiente? 

Faüst. Enrique! 

Marq. Mi hijo? Ah' ven acá, tunante!... 

Enr. Aqui estoy padre mió, y como debo; á sus 
pies, y pidiéndole perdón por los muchos 
disgustos que le he causado. 

Marq. No debia concedértelo!... 

Faüst. Señor! 

Marq. Pero agradece que hoy es dia de indulgen- 
cia, que sino te envió á las islas Chinchas 
por loco y tarambana. Pero,* dime, ¿dónde 
está el marido de aquella furia? 

Enr. Ya no existe. 

Marq. ¡Cielos! Le has muerto? 

Enr. No señor! 

Marq. Se ha muerto él? 

Enr. Tampoco. 

Marq. Pues entonces?... 

Enr. Jamás ha existido. 

Marq. Pues todo lo que ha pasado? 

Enr. Ha sido una farsa... 

Marq. ¿Y con qué fin? 

Enr. Con el de alcanzar un consentimiento que 
hace la felicidad de todos. 



= 31 = 

Marq. Es decir, que me habéis engañado? Que os 
habéis burlado de mi? Y si yo ahora me 
burlase de vosotros, qué diríais? 

Enr. Eso es imposible, papá, pues en veinticinco 
años nunca le he visto á V. faltar á su pa- 
labra. Lo hará V. ahora que vá en ello mi 
felicidad? 

Marq. No, hijos mios, no; consiento, consiento. 

Fag. jYiva!... 

ESCENA ÚLTIMA. 

Dichos y JULIANA. 

Jül. Tabló! 

Marq. Qué veo? Todavía esamuger aquí? (Con ira.) 
Famst. Si es mi ayal 

Jul. Si señor, y su ex-nuera de V. Cedo mi pues- 
to á mi querida Faustina con muchísimo 
placer y le ofrezco á V. mis servicios, señor 
marques... 
Marq. Gracias, gracias. 
Fac. ¿Conque ya somos dichosos? 
Enr. Faus. Jül. Si. 
Marq. Esperad, aun nos falta... 
Todos. Qué? 

Marq. (Le habla al oído á D. Facundo, este a Enri- 
que, Enrique á Faustina y ésta á Juliana.) 
Marq. Es cierto? 
Todos. Precisamente. 
Marq. Pues vamos, ¿quién empieza? 
Todos. Usted, usted. 
Marq. Allá voy. Pero no, cumple tú por mi y por 

todos, hija mía. 
Faust. Con el mayor placer. ^ 

Con grande satisfacción (Al público.) 

me presento en este instante 

en que de gozo radiante 

latir siento el corazón, 

á tan noble reunión. 



= 32 = 

Y pues yo soy la encargada 
como esposa afortunada, 
de participar mi gloria, 
alcance doble victoria 
consiguiendo... una palmada. 



FIN. 



Habiendo examinado esta comedia, no hallo inconveniente en 
que su representación sea autorizada. 
Madrid 1 de Marzo de 1864. 

El censor de teatros, 
Antonio Fbrrer del Rio. 



SBMS MAMÁTKÁS 



D. FERNANDO GUERRA 



Dos bodas en un jardín. Juguete cómico original en un 
acto y en verso. 

Los hermanos de la costa. Drama en cuatro actos y en 
prosa. 

Otro nudo gordiano. Comedia en un acto original y en 
prosa. 

Un diablo mudo que no es mudo ni diablo. Zarzuela en 
dos actos, original y en prosa, música de D. Juan Carreras. 

La libertad de Olot. Drama en cuatro cuadros, original 
y en verso. 

Los hijos de Villafranca. Drama histórico en tres actos 
y en verso. 

Narros y Cadells, (2. a parte de D. Juan de Serrallonga.) 
Drama en cuatro actos, original en prosa y verso. 

El Rey de copas ó una celada inocente, Comedia en un 
acto original y en verso.